miércoles, 31 de marzo de 2010

El Amor





La falta de humanidad es esa enfermedad que busca el engrandecimiento del ego propio, a expensas del sufrimiento ajeno. Estos enfermos son como muertos en vida, que ven pero no miran, que oyen pero no escuchan, viven en un sueño egocéntrico que les impide percibir la realidad, y es por eso que hacen daño ...  sin sentir dolor.

Al ser esta una enfermedad del alma, muy poco podemos hacer los demás por estos seres inhumanos. Lo mejor es alejarse de estos para evitar que nos hagan daño y en la esperanza que con el tiempo al encontrarse en soledad, se olviden de su sueño egocéntrico, y empiecen a ver el mundo que les rodea, y las consecuencias de sus actos.

El que ocurra un cambio como este, es algo extremadamente raro y reservado a seres evolucionados. Tan infrecuente es, que lo podemos llamar "un pequeño milagro".

Y el nombre de ese milagro es... Amor.

Amor
El amor no es esa cursilería de las novelas rosas. Probablemente esta palabra es una de las mas usadas y menos comprendidas de cuantas existen.

El amor no pertenece al mundo material, aunque erróneamente se le asocie con el deseo carnal. Tampoco pertenece al mundo del alma, por lo cual no es un sentimiento. Solo nos queda el mundo del espíritu, con lo cual nos adentramos en el reino de lo inefable, donde nuestras palabras son inexactas y la diferenciación de los seres desaparece.

En una primera aproximación, podemos decir que el amor es " atención en estado puro", dicho de otra manera, es ver el mundo "tal cual es", y no como nosotros desearíamos que fuera.

Atención en estado puro.
Es conmovedor ver una madre con su hijo recién nacido. Si el bebé ríe la madre ríe, si el bebé llora por dolor la madre sufre por no saber como aliviarlo. Toda la atención de la madre está centrada en su retoño, y esta intensa atención crea un nexo tan fuerte que ocurre un pequeño milagro. Desaparecen los prejuicios, miedos y vergüenzas, y dos personas diferentes se empiezan a comportar como si de una sola se tratase.

Infierno
Sin embargo, la mayoría de los seres centran toda su atención en si mismos y viven en un mundo irreal, pues sus prejuicios, envidias, miedos y codicia distorsionan su visión del mundo para mayor gloria de su ego individual y tribal.

Redención
Afortunadamente, no toda la gente es así. Existen seres que han comprendido que no es necesario glorificar el ego para ser feliz. Al entender esto súbitamente desaparecen la envidia y la codicia. En este nuevo estado, la vida se torna mas placentera, el ego ya no mediatiza nuestra visión del mundo, por primera vez somos capaces de verdaderamente prestar atención a las demás personas.

Amor
Y es que el amor es atención, es observación, es expectación. El amor es una cualidad de los seres evolucionados, incomprensible para los seres primitivos, pues el amor solo se puede entender por experiencia directa, ya que al pertenecer al mundo del espíritu, el amor no puede ser explicado con palabras. Sin embargo sus efectos si que pueden ser explicados con palabras, puesto que el amor da forma a un sentimiento llamado compasión, y la compasión a su vez da forma a nuestras acciones.

Compasión
El amor hace que las lineas que separan los seres se desdibujen, producto de la implicación que produce esta observación intensa. Entonces la vida pasa de ser una experiencia exclusivamente individual, a ser una comunión de sentimientos que llamamos compasión.

Compartimos penas y alegrías con los demás y estos con nosotros. Y cuando esto ocurre, surge espontáneamente un estado del ser que llamamos "felicidad". Ahora si podemos entender, porque digo que cuando existe esta comunión de sentimientos, es imposible hacer daño sin sentir dolor.

Acción
Existiendo la compasión, el dolor ajeno es igual al propio, por lo cual intentaremos aliviar el dolor ajeno, igual que si se tratase del propio. Igualmente las alegrías ajenas pasan a ser iguales a las propias, y por ello intentaremos que les vaya bien a los demás, de la misma manera que intentamos que nos vaya bien a nosotros mismos.

Manos a la obra
Y mas de uno me dirá...

¿como puedo alcanzar ese estado de felicidad,
que nos otorga el amor?

Pues bien, lo primero que tenéis que hacer es ...
no caer en la trampa del relativismo.

Pero eso os lo contaré en mi próximo artículo...

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